18, Febrero de 2013

Dos imágenes son suficientes

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La primera imagen, en dirección al este, está tomada desde el interior de la Estructura VIII de la Acrópolis de Xochicalco y al fondo se puede apreciar la punta del cerro El Jumil. En la base de la habitación ubicada al fondo de la edificación, se ven dos piedras en el suelo que sostendrían el monumento que los Xochicalcas crearon para dar legitimidad a su pueblo, como hijos del sol, el mal llamado “Señor de Rojo”.

Entre los últimos días de octubre y los primeros de noviembre, el sol forma un haz de luz que asoma por el lado izquierdo o norte de la peña de El Jumil, y al salir marca una línea a lo largo de todo Xochicalco, que pasa por encima de la Pirámide de las Serpientes Emplumadas y a lo largo de todo el centro de la Acrópolis en su Estructura VIII. Ese trazo coincide justamente con la línea media de la fotografía. Es decir, la peña de El Jumil constituye una estructura referencial astronómica de crucial importancia en el trazo arquitectónico de la ciudad de Xochicalco.

La línea de luz procedente de El Jumil en las fechas referidas secciona con exactitud los más importantes y antiguos edificios de Xochicalco, fundacionales de la ciudad: la Acrópolis y la Pirámide de las Serpientes Emplumadas.

En la segunda fotografía, se destaca sobre la imagen anterior la ubicación original donde debió estar emplazado el referido monumento del “Señor de Rojo”, figura emblemática de Xochicalco, marcador solar en forma de árbol con sus raíces y ramas, y cuyo gran fruto es el sol.

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