8, Abril de 2012

De pontífices y de libertarios: una historia sin final feliz

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Todo es farsa. La iglesia predica la humildad; pero para los pobres, pues el Papa es el ser 
más orgulloso y más déspota de la tierra, y se encuentra rodeado de lujo y de bienestar,  mientras
a las puertas de su palacio se agolpan las multitudes hambrientas y desnudas.
{tip ::Norman, Lucía, “Todos iguales”, Regeneración, Núm. 224, 4ª época, 5 de febrero de 1916, p. 2.}[1]{/tip}

 

Los anarquistas de ayer y hoy comparten la bandera del anticlericalismo como uno de sus principales baluartes ideológicos. El discurso antirreligioso del anarquismo latinoamericano estuvo marcado por sus severas críticas al aparato doctrinario y la opulencia de las iglesias, sobre todo del catolicismo, religión mayoritaria en gran parte del mundo. Desde su surgimiento, a mediados del siglo XIX y hasta nuestra época, las críticas hacia el seno de la iglesia católica estuvieron dirigidas a la corrupción -manifiesta principalmente a la opulencia-, de las más altas esferas de la jerarquía eclesiástica y su colusión con los gobiernos nacionales en aras de una mayor explotación de los sectores marginados.

 

La iglesia no se mostró indiferente ante el auge de las protestas y el movimiento obrero que habían cundido en Europa. Para 1891, la encíclica de León XIII “Sobre la situación de los obreros”,{tip ::“Carta encíclica Rerum Novarum del sumo pontífice León XIII sobre la situación de los obreros”, http://www.vatican.va/holy_father/leo_xiii/encyclicals/documents/hf_l-xiii_enc_15051891_rerum-novarum_sp.html, consultado el 1 de abril de 2012.}[2]{/tip} retrató por primera vez la postura del vaticano respecto a la opresión que padecían los trabajadores ante la invasión de la revolución industrial. Esta encíclica, que aunque critica los abusos y situación de los obreros, realiza severos ataques a los movimientos sociales, acusándolos de “atiza[r] el odio de los indigentes contra los ricos, tratan de acabar con la propiedad privada de los bienes”, al tiempo que defendía la propiedad privada, instaba a las clases proletarias a la resignación y abogaba por la tolerancia mutuas.{tip ::Ídem.}[3]{/tip}

El anarquismo, como una de las corrientes socialistas más radicales, ha atacado duramente la postura de la iglesia en relación con la pretendida humildad de la que hacían alarde los miembros de la jerarquía católica. En su papel de máximo representante de la iglesia, la autoridad papal fue blanco de severas críticas, que se manifestaron bajo diversas formas discursivas, como la sátira o una amarga ironía, por que era en esta figura donde se manifestaban de manera más evidente las graves faltas a los votos de humildad y pobreza que todos los clérigos deben realizar:

[…] él no se inclina atrás ni adelante, a derecha ni a izquierda, permaneciendo inmóvil y recto. Cree derecho inalineable de la iglesia el poder temporal y nunca cesará de reclamarle ni de protestar contra el despojo, alegando, más que un interés mundano, el bien eterno de las almas.{tip ::“20 de setiembre”, Los Parias, año IV, núm. 37, septiembre de 1907, p. 1.}[4]{/tip}

 

Los dos Benedictos

Hace casi un siglo, ascendió al trono de Roma un papa llamado Benedicto XV, cuyo pontificado inició en 1914, justo al inicio de la Primera Guerra Mundial. El ascenso de este papá no pasó desapercibido a los anarquistas mexicanos, que lo aprovecharon para plasmar en  las páginas de Regeneración -su principal órgano de propaganda-, su desilusión por la inminente elección del nuevo pontífice ante la muerte de su predecesor, Pío X, “El Papa muerto, no es la Iglesia muerta. ¡Esa es la lástima! Un nuevo Papa ocupará el solio de Pío X”.{tip ::“A última hora. Muerte del papa”, Regeneración, Núm. 199, 4ª época, 22 de agosto de 1914, p. 3.}[5]{/tip} Evidentemente, el anaticlericalismo anarquista de los primeros años del siglo XX estaba dirigido principalmente al aparato eclesiástico, el corpus doctrinario que subordinaba a la gente ante ideas de sumisión preconcebidas y que sólo eran vehículo para una mayor dominación ideológica, lo que contravenía las enseñanzas del cristianismo primitivo:

Cristo huyó terrenal soberanía; el papa ejerce horrenda tiranía.

Tuvo Jesús corona y fue de espinas: el papa tiene tres de piedras finas.

Cristo lavó los pies a pecadores; el papa ostenta un insolente lujo.

Cristo llevó una cruz; El papa en tanto, se hace llevar en andas, como un santo.

Mérito hizo Jesús de la pobreza; el mérito del papa es la riqueza.

Cristo, amor y paz trajo a la tierra; el papa trajo, en cambio, odios y guerra.

A los que echó del templo a latigazos, El papa trajo, en cambio, odios y guerra.{tip ::“Jesús y el papa”, La Protesta (Lima), año I, núm. 2, 15 marzo de 1911, p. 2.}[6]{/tip}

Esta idea es compartida por los libertarios y militantes de izquierda del nuevo siglo. Las actividades religiosas en torno a las recientes visitas de Benedicto XVI en diversos países, han sido objeto de crítica severa por parte de  grupos llamados “radicales”. Las protestas por la “visita pastoral” del nuevo Benedicto -Benedicto XVI- a México, de cara a las elecciones presidenciales, el enorme despilfarro económico que significó, y otros muchos aspectos políticos y sociales, fueron opacadas por la abrumadora cobertura que los medios de comunicación masivos hicieron de ella.

Una de las formas en que se manifestó el descontento y que trascendió el alud de notas, anuncios y programas especiales que rodearon la gira del pontífice fue la “caída” del de portal web de la Arquidiócesis Primada de México (APM), una de las muestras más evidentes y “radicales” del rechazo a la presencia de Ratzinger en México. El grupo anarquista Anonymous, que últimamente se había caracterizado por sus ataques cibernéticos a los más importantes baluartes del capitalismo, se adjudicó esta acción utilizando la frase “México, siempre laico” como estandarte.{tip ::http://revistaemet.net/nota/-mexico-siempre-laico-dice-anonymous-al-hackear-portal-de-arquidocesis-/9009}[7]{/tip} Aunque desapercibidas, las protestas en la Ciudad de México por parte de organizaciones civiles el mismo día del arribo de Ratzinger a México, tuvieron apenas una pequeña presencia en los medios informativos.

Ratzinger, “El Pastor Alemán”, apelativo cuyo uso comparten seguidores y opositores, ha arrastrado consigo el estigma de los últimos escándalos que cimbraron a la iglesia católica alrededor del mundo. Y por si esto fuera poco, ha generado los propios, como ese que le generó el mote de “Papa Nazi”, o aquellos generados por el humor popular, como “Bien-Adicto”, “Drogadicto XVI”, “Papa Ratzi”, “Palpatine” -en alusión al conocido personaje de La Guerra de las Galaxias-, “Rata Cantante”, “Ratzinger-Z”, o sus variantes, como “Nazinger-Z”, entre otros. Todo esto le ha restado “popularidad” ante la casi divinizada -al menos para los mexicanos- imagen de su predecesor.

Esta es una historia en la que se mezclan el interés político, y mediático, en la que los únicos que ganaron fueron aquellos que manejaron los hilos en la función. Aquellos que necesitan votos, los que se llenaron los bolsillos, y pierden aquellos millones que deberán pagar esa visita, mismos a los que se les coartó el derecho a un estado laico.

 


[1] Norman, Lucía, “Todos iguales”, Regeneración, Núm. 224, 4ª época, 5 de febrero de 1916, p. 2.

[2] “Carta encíclica Rerum Novarum del sumo pontífice León XIII sobre la situación de los obreros”,  http://www.vatican.va/holy_father/leo_xiii/encyclicals/documents/hf_l-xiii_enc_15051891_rerum-novarum_sp.html, consultado el 1 de abril de 2012.

[3] Ídem.

[4] “20 de setiembre”, Los Parias, año IV, núm. 37, septiembre de 1907,  p. 1.

[5] “A última hora. Muerte del papa”, Regeneración, Núm. 199, 4ª época, 22 de agosto de 1914, p. 3.

[6] “Jesús y el papa”, La Protesta (Lima), año I, núm. 2, 15 marzo de 1911, p. 2.

[7] http://revistaemet.net/nota/-mexico-siempre-laico-dice-anonymous-al-hackear-portal-de-arquidocesis-/9009

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