13, Septiembre de 2012

El monumento a la impunidad de Calderón

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La preservación de la memoria, ha sido una necesidad para la humanidad a lo largo de su historia. El afán por recordar, por tener presente aquellas cosas que no deben ser olvidadas, ha obligado a la aparición de diversos métodos para preservar la memoria colectiva, todos ellos con el afán de no olvidar. Los monumentos, que forman parte cotidiana del paisaje urbano en todas las ciudades, tradicionalmente  conmemoran acontecimientos relevantes de un país o una localidad, o simplemente evocan el recuerdo de algún personaje significativo, contribuyen a la integración con el entorno local.

 

Sin embargo, hay otro tipo de monumentos que nos recuerdan los errores y tragedias que han rodeado la existencia humana, aquellos que recuerdan por ejemplo a víctimas de genocidios, como es el caso de los que conmemoran el Holocausto judío durante la Segunda Guerra Mundial en varias ciudades europeas, o a las víctimas de atentados como el del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York, o el 11 de marzo de 2004 en Madrid. En América Latina, destacan aquellos en honor a los desaparecidos durante las dictaduras, como la chilena o la argentina.

Los memoriales, o monumentos a la memoria, son un recurso cada vez más común en aras de preservar la memoria histórica. Para el ser humano es peligroso olvidar, porque si lo hace, corre el riesgo de repetir los errores cometidos. Este tipo de monumentos, que tradicionalmente se construyen al margen de los gobiernos oficiales, porque representan el largo brazo de la autoridad, su impunidad e inutilidad para resolver los problemas de la ciudadanía, pero también su responsabilidad en tales hechos,  significan para la sociedad y las familias un lazo de comunicación con las víctimas. Muchas de las cuales, reportadas solamente como “desaparecidas”.

Nos parece preciso aclarar que no es lo mismo un monumento que un memorial. De acuerdo a la Academia de la Lengua, existe una diferencia básica entre ambos términos: “monumento” refiere a una mera construcción de valor artístico que tiene como propósito básico la conmemoración de un evento y/o personajes relvantes, mientras que el memorial tiene un sentido aun más amplio, porque tiene implícita la preservación de la memoria, de recordar a aquellos que han caído abatidos, y se da constancia de estos hechos, con el propósito de que no sean olvidados. Estos se construyen expresamente para recordar a las víctimas de hechos violentos, como guerras o genocidios.

 

El memorial de víctimas mexicano

En 2011, el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, solicitó la construcción en las inmediaciones del Castillo de Chapultepec de un memorial que recordara a las víctimas de la violencia en México. El propósito, más que erigir un monumento, era rescatarlas de la frialdad de las estadísticas, dándoles nombre y apellido, más allá del número que ocupan en la larga lista de fallecidos, y recordar a las futuras generaciones que “esta atrocidad no debe volver a suceder en nuestra patria”,[1] así como el establecimiento de una comisión de la verdad, que aclare de una vez la cantidad de víctimas de la guerra de Calderón, las circunstancias que rodearon su muerte y la participación de la fuerza pública en dichas muertes.[2]

En lugar de esto, el gobierno saliente ha descartado de un plumazo la creación de dicha comisión y decretado la construcción del prometido monumento a las víctimas en la sede del poder militar mexicano, el Campo Marte. Este proyecto, incluirá 15 muros alrededor de una laguna, la mitad elaborados con acero inoxidable –que nos recordarán que todos podemos ser víctimas de la violencia– y la otra parte con oxidable, para no olvidar que “no podemos frenar el paso en esta transformación que se ha llevado a cabo de parte del Gobierno Federal, de parte de los gobiernos estatales y municipales y sobre todo de parte de la sociedad”.[3] En lugar del nombre y apellido de todas y cada una de las víctimas que el Movimiento exigía fuera colocado, se consignarán algunas frases, seleccionadas por organizaciones civiles, mismas que no se han dado a conocer.

Este monumento, que costará unos 23 MDP, más lo que se agregue,[4] que pretende ser inaugurado antes de culminar el desastroso sexenio calderonista, tiene tintes de una descarada burla, toda vez que contraviene los acuerdos previamente mencionados y las gestiones tras su construcción dejan la impresión de que estamos ante un proyecto obscuro, similar al que rodeó la construcción de la tristemente célebre Estela de Luz. Contrasta además con el que se construye en las inmediaciones de la Secretaría de Seguridad Pública, también en la Ciudad de México, el cual recordará a los policías caídos, que hasta el momento ha costado unos 300 MDP.[5]

La reciente actualización del número de muertes violentas durante el sexenio resulta impactante: más de 95,000, de acuerdo con el INEGI.[6] Esta cifra es pavorosa, sobre todo cuando la comparamos con las víctimas de dictaduras como la chilena, que de acuerdo al último informe de la Comisión Valech ascienden a más de 40, 000 en 17 años.[7]

Las 95, 000 víctimas de la guerra calderonista deberían tener –o al menos era lo que se esperaba- un monumento, que les diera nombre y apellido más allá de las espeluznantes estadísticas, que les otorgan el denigrante título de “daños colaterales”, en el mejor de los casos, aunque su construcción significaría la proclamación del mea culpa de Calderón, y tendrían que revelarse las circunstancias que rodearon la muerte de las víctimas, lo pondría además de manifiesto los abusos cometidos por miembros de las fuerzas armadas o policía federal.

Sorprende además la velocidad de las gestiones en torno al monumento. La convocatoria, que finalizó el 27 de julio de 2012, tuvo un ganador en menos de 24 horas, lo que pone en duda la legitimidad de dicha convocatoria.[8] Pero hay otros asuntos en torno al memorial y a las víctimas que vale la pena mencionar.

La ridícula discusión en torno a la calidad de víctimas de los fallecidos –muchos de los cuales han sido vinculados sin fundamento suficiente a la delincuencia organizada– y de sus familiares, y la oposición de la Suprema Corte de Justicia de la Nación a reconocerles el derecho de reclamar su derecho de víctimas, por no ser los directamente afectados –como si el difunto pudiera hacerlo personalmente–, ha puesto las antenas en el desempeño de la justicia mexicana, que durante años ha privilegiado el derecho de la autoridad a ejercer la justicia a cualquier costo, incluso la vida del ciudadano, convirtiéndolo en doble víctima. Las cárceles mexicanas desbordan de personas acusadas de nexos con el crimen organizado y otros delitos en espera de sentencia.[9]

La tan cacareada Ley de Seguridad Nacional no brinda garantías de respeto a los derechos humanos, toda vez que ampara la impunidad del ejército al mantener prácticamente intacto el fuero militar. La concepción de la guerra como un mal necesario, sigue haciendo mella en el imaginario mexicano, por lo que la actuación y presencia militar en las calles, ha sido blanco de constante debate y controversia constitucional.[10]

El pretender construir este monumento en una zona perteneciente al ejército, acusado en incontables ocasiones de perpetar violaciones a los derechos humanos, de ejecuciones sumarias, de extorsiones y una larga lista de etcéteras, es para muchos activistas una burla más del actual gobierno, que pretender erigir un monumento en un sitio que representa tanto dolor para tanta gente.

Si bien aun no se sabe qué tipo de mensaje contendrá este memorial, sí podemos adelantar que más que recordar a los más de 95, 000 caídos en esta guerra devastadora, más que a las víctimas de la violencia, será un monumento a la impunidad y que significará “una barbarie y un insulto a las víctimas”.[11] En vista de la postura del gobierno federal por invisibilizar a las víctimas, los familiares han optado por hacer sus propios memoriales, como ha ocurrido en Ciudad Juárez o Cuernavaca, donde destaca el construido a las puertas del Palacio de Gobierno.

El monumento de Calderón es sólo una muestra de la creciente polémica en torno a este tipo de construcciones, que aparentemente proliferarán en la recta final del sexenio. El pasado 30 de agosto, la develación del nuevo y mal hecho Memorial para Mujeres Víctimas de Homicidios por Razones de Género en Ciudad Juárez,[12] desató importantes protestas ante el anuncio de la tardía creación de una unidad especializada en atender las desapariciones de mujeres en la región.[13] La obligación, pendiente desde 2009 tras el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, se cumplió “mal y de malas”.[14] Eso sin contar la posible construcción de uno en Monterrey.[15] La insistencia del gobierno por tipificar, en el mejor de los casos a las víctimas como daños colaterales, cuando no miembros del crimen organizado, incrementa la indignación.

Más que un intento de reparación o reconocimiento de daños, lo que vemos es a un gobierno presionado, ante la cantidad de reclamos por parte de diversas organizaciones, que hace lo mínimo, solo para decir que lo hace. Estamos ante una administración que no reconoce sus errores y estamos además ante una ciudadanía que no se siente respaldada ni representada por sus gobernantes. La construcción del gobierno federal no puede ser un memorial, porque no deja constancia de hechos, sólo nos recuerda que en todas las guerras hay bajas, y que uno puede ser el próximo.

 


[1] http://www.eluniversal.com.mx/nacion/190414.html#

[2] “Piden en México crear una Comisión de la Verdad parecida a la de Perú”, RPP Noticias, 21 de julio de 2011, http://www.rpp.com.pe/2011-07-21-piden-en-mexico-crear-una-comision-de-la-verdad-parecida-a-la-de-peru-noticia_386936.html

[3] “Con su memorial, Calderón se burla de los acuerdos de Chapultepec y traiciona la memoria de víctimas: Sicilia”, NSS Oaxaca, 1 de agosto de 2012, http://www.nssoaxaca.com/nacional/1-general/16729-con-su-memorial-calderon-se-burla-de-los-acuerdos-de-chapultepec-y-traiciona-la-memoria-de-victimas-sicilia

[4] “Monumento a víctimas de la violencia causa controversia”, Aristegui Noticias, http://aristeguinoticias.com/monumento-a-victimas-de-la-violencia-causa-controversia/

[5] “Polémico proyecto”, Diario de Yucatán, 7 de septiembre de 2012, http://yucatan.com.mx/mexico/polemico-proyecto-2/#.UFgQibJy5D0

[6] http://eleconomista.com.mx/columnas/columna-especial-politica/2012/08/20/mexico-ensangrentado

[7] http://elpais.com/diario/2011/08/20/internacional/1313791208_850215.html

[8] Véase convocatoria en: http://www.memorialvictimasdelaviolenciamexico.mx/

[9] http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/589811.html

[10] “Necesario legislar en materia de fuero militar: senador panista”, Grupo Fórmula, 11 de agosto de 2012,  http://www.radioformula.com.mx/notas.asp?Idn=262807

[11] http://www.elfinanciero.com.mx/index.php?option=com_k2&view=item&id=32674&Itemid=26

[12] http://juarezenlasombra.blogspot.mx/2012/08/las-muertas-de-juaritos-tienen-su.html; http://www.oem.com.mx/elmexicano/notas/n2678120.htm

[13] http://www.cronica.com.mx/nota.php?id_nota=686987

[14] Sentencia del 16 de noviembre de 2009 de la CIDH, “Caso González y otras (“Campo algodonero) vs México. Véase: http://www.equidad.scjn.gob.mx/IMG/pdf/Sentencia_Campo_Algodonero.pdf

[15] http://www.radioformula.com.mx/notas.asp?Idn=265813

En el artículo “Haciendas y ríos”, Rafael Gutiérrez hace referencia

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