Número 39
82 realidad, el estabilizar las concentraciones atmosféricas de CO 2 no es suficiente para estabilizar a su vez el clima; aun cuando se mantuviesen constantes las concentracio- nes atmosféricas de CO 2 ,, el mundo conti- nuaría calentándose por siglos. El estabi - lizar la temperatura del planeta requiere que las emisiones globales netas de CO 2 se reduzcan a cero, después de lo cual e in- dependientemente del valor de la tasa a la que se hayan reducido las concentraciones atmosféricas de CO 2 , la temperatura super- ficial terrestre permanecerá constante. Si antes se creía que el CO 2 tenía una vida media en la atmósfera de unos 200 años, ahora se reconoce que cualquier cantidad de carbono fósil que se libere a la atmósfera continuará afectando al clima terrestre durante varios milenios (Myhre et al . 2013, Joos et al . 2013). En ese sentido, la figura 1 muestra la evolución temporal de emisiones de CO 2 a la atmós- fera; cada línea representa la evolución que ha sido proyectada en cada uno de los reportes del IPCC (Intergovernmental Pa- nel on Climate Change); el resultado más reciente indica la permanencia de ~ 28 ± 10 % de la emisión original después de 500 años (Myhre et al ., 2013). Esta perma - nencia del CO 2 en la atmósfera se debe a que éste es el único de los gases causantes del efecto invernadero con la propiedad de acumularse por milenios, causando el consecuente problema de calentamiento en todo el sistema terrestre. La figura 2 muestra el persistente im - pacto en temperatura del CO 2 como conse- cuencia de su acumulación en la atmósfera; muestra así mismo el impacto de los demás gases de efecto invernadero de vida corta a lo largo de 80 años (los símbolos denotan bióxido de azufre SO 2 , óxidos nitrosos NO x ,
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