Número 26

28 por ciento, era en su mayor parte propie- dad de mestizos. El antropólogo Félix Báez, advertía ya una tendencia ascendente en la ganadería vacuna que consideraba que iría alterando la actividad ganadera tra- dicional, más vinculada a la cría porcina, caballar y mular. Para 1965, el ganado va- cuno era visible en la cabecera municipal, no así en las localidades serranas. Pero, el desarrollo de los poblados de Perla del Golfo y Zapotitlán, fueron estimulando la expansión de la frontera de la ganadería vacuna en el área, lo que explicaría que ya a fines de los sesenta en localidades como Magallanes, Piedra Labrada y Zapoapan, se encontrasen significativos cultivos de forraje (zacate pangola) en lugar de maíz. 20 El Distrito de Temporal Nº 8, había elaborado a principios de los ochenta al- gunos programas sectoriales de incentivo a la ganadería en las localidades popo- lucas. Particularmente destacaban en la Zona I, Texistepec con un programa de cría para la producción lechera. Y Sote - apan, en la Zona IV, con un programa de engorda para la producción de carne. En realidad, el programa de la zona I, fue fic - 20 Báez-Jorge, Félix. Ob.cit. p.102. ticio ya que el ganado además de no ser “lechero” se destinó al igual que el de la Zona IV, a abastecer las demandas del mercado de carne de las ciudades de Mé- xico, Puebla, Toluca y Veracruz, al mismo tiempo que favorecen a los acaparadores e intermediarios mestizos de la región. Al igual que lo que acontece con las comunidades étnicas a escala nacional, en la región istmeña los circuitos mercan- tiles están marcados principalmente por las relaciones asimétricas existentes entre mestizos y popolucas, aunque involucran una gama más diversa de relaciones in- terétnicas. La densidad histórica de estas desiguales relaciones de intercambio se remonta al siglo XVI, a partir del contac - to colonial. A mediados del Siglo XIX, un viajero perspicaz anotaba que los exce - dentes agrícolas de los popolucas de So- teapan eran llevados a los tres principales poblados mestizos de la región: Acayu- can, Chinameca y Minatitlán. 21 A principios de los noventa constata- mos que las prácticas comercial-usurarias en la región eran monopolizadas por los ganaderos y los coyotes mestizos que con- trolaban la comercialización de granos (maíz, café, frijol, etc.). En el siglo diecinue - ve, los comerciantes mestizos de Acayucan y Chinameca, reforzaban sus mecanismos clientelares mercantiles con los popolucas de Soteapan, a través del compadrazgo. El bautizo de los niños popolucas celebrado el día de la fiesta de San Pedro, fijaba los términos de un intercambio ritual asimé- trico, por el que el comerciante mestizo: “…regala a sus compadres (popolu- cas) algunas botellas de aguardiente y cuatro reales de jabón, y recibe en cambio un cerdo bien cebado, cuatro reales de panela, tres bobos frescos o salpresos y una gran jícara de hue- vos, amén de otros obsequios no me- nos valiosos, que no autoriza la cos- tumbre. La ganga que ofrecen estos 21 Iglesias, Andrés. Soteapan en 1856, México, D.F. 1973, Co- lección Suma Veracruzana, p.11.

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