Editorial: A un año de Ayotzinapa, a 47 años del 2 de octubre

.

 

No tuvo que pasar un año para que quedara en evidencia el embuste oficial en torno a la desaparición forzada de los estudiantes normalistas de Ayotzinapa y los asesinatos que también se perpetraron en esos días ominosos de septiembre del año pasado en Iguala, Guerrero. Disponiendo de cuantiosos recursos públicos y del apoyo de muchos medios de comunicación a su servicio, los criminales quieren ocultar la tragedia y eludir su responsabilidad, pero no pueden. La realidad empecinada los deja al descubierto, exponiendo las redes de los hilos gubernamentales, narco-empresariales, militares y partidarios que conforman el llamado crimen organizado en este país, dejando en claro los hechos progresivamente, pero también la impunidad, el cinismo y la mal calculada mentira, propalados sin límite.  Al ritmo de un escándalo semanal, nos preguntamos si hay límite, y quién lo va a fijar. El aniversario de esta indignación que no cesa permea las páginas de este número de En el Volcán Insurgente

También recordamos, porque nunca podrá olvidarse, a 47 años, la masacre del 2 de octubre de 1968. El ataque contra una multitud pacífica e indefensa se realizó con todos los agravantes de ley: con premeditación, con alevosía y con ventaja, y, como autores materiales, en él participaron el ejército en uniforme y sin uniforme, esto es, el grupo paramilitar autodenominado “Batallón Olimpia”, y los francotiradores apostados en las azoteas de los edificios próximos, los diversos cuerpos policíacos y de inteligencia de la época. 

Los autores intelectuales más señalados son el presidente Gustavo Díaz Ordaz; su secretario de gobernación, Luís Echeverría Álvarez; los mandos militares de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y el Estado Mayor presidencial, así como altos funcionarios de la policía y del entonces Departamento del Distrito Federal.

Ninguno de los responsables materiales e intelectuales ha sido castigado por ese crimen de Estado y de lesa humanidad, por lo que a 47 años priva la impunidad. Este acontecimiento cimbró para siempre a una generación que guarda en su memoria una lección indeleble: la clase en el poder  recurre al uso de la violencia genocida si considera amenazados sus intereses y privilegios. Como en Iguala, los masacrados eran estudiantes politizados y comprometidos con las luchas de su pueblo. 2 de octubre, 26 de septiembre, no serán olvidados.

 

¿Secretaríade Cultura?

Iniciando el mes de septiembre, el prócer de la incultura, habilitado presidente, anunció su iniciativa de instaurar una “Secretaría de cultura” a nivel federal.  Las múltiples implicaciones posibles de dicha medida técnicamente malparida han motivado preocupación en diversos circuitos vinculados al tema, para empezar porque la iniciativa no parte de un diagnóstico objetivo, integral ni consensuado.  Este número de En el Volcán Insurgente presenta dos referentes de reflexión en torno a dicha ocurrencia, surgidos de trabajadores académicos del Instituto Nacional de Antropología e Historia.

Este número presenta a su vez dos aportaciones de compañeros nuestros, uno de Hortensia de Vega Nova, arqueóloga del INAH Morelos, relativo al sitio arqueológico de Yautepec, y otro de Antonio Sarmiento, matemático de la UNAM, que se ocupa del complejo proceso del calentamiento global y de las medidas que respecto a ello se están tomando en la actualidad.

Agradecemos de corazón a nuestros lectores por su estoico ejercicio como tales y los invitamos a comunicarnos sus puntos de vista.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar